1 de enero de 2025

La energía del saqueo: un nuevo capítulo en la historia del expolio costero canario

La energía del saqueo: un nuevo capítulo en la historia del expolio costero canario

¿En qué momento dejamos de ser un pueblo con dignidad para convertirnos en peones de un tablero de negocios que jamás controlaremos?

El desarrollo de los parques marítimos de energía eólica en las costas de Gran Canaria y otras islas, no es más que otro episodio de esa vieja novela colonial en la que nos quieren vender el progreso mientras nos quitan todo lo que tenemos, esta vez bajo el disfraz verde del cambio climático y la sostenibilidad.

Nos prometen empleo y prosperidad, pero ¿a quién pretenden engañar? .

Es la misma canción de siempre, el mantra gastado que nos dice que todo sacrificio es por el bien común. Pero este «bien común» siempre parece beneficiar a unos pocos nombres como Boluda, Astican, Suárez…

Los mismos de siempre moviendo las fichas, adjudicándose parcelas estratégicas en un juego donde el único perdedor es el pueblo canario.

La costa, moneda de cambio del «progreso»

Nuestros litorales, esos espacios que deberían ser protegidos como oro puro por su valor medioambiental, cultural y turístico, se convierten en la «milla de oro» de intereses privados.

¿Qué recibimos a cambio? Nos dicen que exportaremos energía, que seremos una potencia renovable. Pero, ¿cómo se traduce eso en la vida diaria del canario medio? ¿Acaso nuestras facturas de la luz bajarán? ¿Tendremos acceso más barato a la energía generada en nuestra tierra? No, lo que nos ofrecen es humo envuelto en discursos de marketing.

¿Exportaremos energía? Perfecto. Eso dicen. Pero nadie nos explica cómo, ni hacia dónde. ¿Ocultan algo que no dicen?

¿La embotellaremos como agua mineral premium o la sacaremos en bidones a precio de saldo?

Esta narrativa de convertir a Canarias en un hub energético global suena más a broma pesada que a plan sostenible. Porque, al final, nosotros pagaremos el precio mientras las grandes empresas recogen los beneficios.

El poder y la ambición sin escrúpulos

Hablemos claro, el Cabildo de Gran Canaria, con Antonio Morales a la cabeza y Teodoro Sosa , así como ,sus aliados en la Autoridad Portuaria y en el sector empresarial de siempre, no están trabajando por el interés general.

Están jugando al ajedrez político para perpetuarse en el poder y seguir manejando presupuestos multimillonarios mientras destruyen el tejido de confianza que alguna vez tuvieron con quienes los votaron.

Lo de Morales y Teodoro Sosa ya roza lo tragicómico, como si protagonizaran una telenovela de traiciones políticas y cambios de chaqueta, pero sin el glamour ni la dignidad.

 

Destruyen y dinamitan su partido al igual que lo hacen con el Barranco de Arguineguín y la central de Chira Soria . Dinamitan el suelo agrícola para permitir los parques eólicos y de placas fotovoltaicas por doquier.

Dinamitan la esperanza social de recuperar algo de la soberanía alimentaria para reducir la dependencia del exterior , dinamitan todo lo que les rodea incluyendo la confianza de quienes le dieron el apoyo en las urnas.

¿ Tendrán la decencia de marcharse ya que ponen en marcha otra alternativa política que nada tienen que ver la opción politica que les llevó al poder?

Antonio y Teodoro ,tanto monta monta tanto,  son de esas personas a las que solo les pocupa su ambición de poder y no el bienestar social.

Si pusieran el mismo empeño por la sanidad , la educación o la lucha contra la pobreza tendrían una disculpa, pero ellos te diran que no tienen competenecias en la materia y nosotros les recordamos que tampoco tienen competencias en materia de energía, salvo las de conceder territorio que no les pertenece a  macroproyectos energéticos al amparo del interés general para dificultar que se puedan frenar las acciones enpresariales de grandes grupos que necesitan su amparo y apoyo, incluso para la próximas elecciones.

¿Y la sociedad civil? Nos han dejado fuera del tablero.

No nos han pedido opinión, no nos han consultado, y mucho menos les hemos dado un cheque en blanco a estos políticos para que destruyan nuestra isla bajo el pretexto del progreso. Porque eso es lo que están haciendo, destrozar nuestro patrimonio natural y cultural para servir a intereses empresariales disfrazados de sostenibilidad.

¡Una huella verde que no engaña a nadie!

La ironía final es que nos venden esto como una lucha contra el cambio climático, mientras siguen promoviendo un modelo de desarrollo basado en el saqueo y la explotación.

La costa sureste de Gran Canaria, un espacio con un valor ecológico incalculable, será convertida en un polígono industrial marino. Pero tranquilos, nos dicen que esto es «verde».

El verdadero problema no es la energía eólica. El problema es cómo se está implementando: sin transparencia, sin un debate público real y con un desprecio absoluto por los intereses de quienes vivimos aquí.

¡No somos un peón más!

Gran Canaria , y el Archipiélago en general, no puede seguir siendo el tablero donde unos pocos juegan sus partidas millonarias mientras la mayoría paga el precio.

No necesitamos más cuentos sobre progreso y empleo; necesitamos un modelo de desarrollo que respete nuestra tierra y nuestra gente . Y, sobre todo, necesitamos políticos que trabajen para el pueblo, no para sus propios bolsillos.

Que no nos vengan con más mantras llenos de engaño, ni con la milonga de siempre. Esta vez, no estamos dispuestos a comprarla.

 

 

El Canario Socarrón enviado especial